Según el informe, la venta de apartamentos permaneció relativamente fuerte y el mercado surfloridano, después del final de los créditos fiscales, tuvo un buen comportamiento en comparación con las pésimas cifras nacionales, pero las ventas se han generado en medio de fuertes bajas de precios.
Por ejemplo, la venta de apartamentos en Miami-Dade aume-ntó 43 por ciento en julio comparado con el mismo mes del 2009, pero el precio medio de venta bajó 20 por ciento a $110,500. El precio de las casas de segunda mano aumentó 3 por ciento, a $199,300, en julio, indicó el informe. En el condado Broward, las ventas bajaron significativamente, con descensos de precios de hasta 8 por ciento.
En comparación, en Phoenix y Las Vegas, dos regiones plagadas por las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria, las ventas bajaron 25.5 y 21.1 por ciento en julio, respectivamente, según las asociaciones locales de agentes de bienes raíces.
Otro ejemplo es que en Broward, las ventas de las viviendas unifamiliares bajaron un 21 por ciento anual y el precio medio perdió 5 por ciento, a $219,000. La venta de apartamentos bajó 12 por ciento y los precios 8 por ciento, a $74,000.
Los expertos dicen que las cifras de julio corresponden al primer mes después de la fecha original de vencimiento del programa de crédito por compra de viviendas, que el Congreso prorrogó posteriormente del 30 de junio al 30 de septiembre.
Lo mismo ocurre a nivel nacional, donde la venta de casas y apartamentos de segunda mano se desplomó 27.2 por ciento en julio en comparación con el mes anterior, y 25.5 por ciento en comparación con el mismo mes del año pasado. El ritmo de las ventas bajó a a 3.83 millones de viviendas, su menor índice desde 1995. El precio medio de la vivienda se mantuvo en $182,600 en julio, un alza de 0.7 por ciento en comparación con el año anterior. |